
Hoy inmersión total en
Chicago. Vaya cambio respecto a la vida sencilla de los
Amish. El
checaugou de los indios
potawatomi (
checaugou = cebolla silvestre, que era lo único que crecía aquí), se ha transformado después del gran incendio en una exhibición apabullante de arquitectura e ingeniería. En todas sus manifestaciones: rascacielos, escultura al aire libre,
modificaciones del cauce del río. El
tour en barca por el cauce del
rio es espectacular. También la vista desde el restaurante del p
iso 96 de la torre
Hancok. La ciudad, además,
rebosante de restaurantes,
clubs de
jazz, tiendas para todos los gustos. Y ruidosa. Ambulancias, música, bocinas. Pues será que nos estábamos acostumbrando ya a la América rural y sus campos de maíz. Bueno, la ciudad es fascinante y atractiva, ufanos que están de ella sus habitantes. Y nosotros, fascinados, tirando del carrete de fotos. Para muestra, un botón, pero cuando tengamos un rato, dejaremos colgadas otras fotos en un album. Mañana más visita a la ciudad, que será nuestro último día en Chicago antes de seguir ruta hacia el far west.
Seguim el vostre viatge. Gràcies per aquest magnífic "reportatge". Bon camí...
ResponderEliminarHelena, Gemma i Andreu
Ei família! el viatge és una passada. Sort que ens agrada el cotxe, per que també passem moltes hores al volant ( o a la finestra de copilot, o els nois, al seient de darrera). Petons. Ofe
ResponderEliminarÉs un encant poder seguir la vostra aventura: fa dies que vaig xafardexant, però fins avui no he sapigut entrar al blog per saludar i fer-vos sentir "espiats" (la informàtica se'm resisteix una micona, sort que tinc recurs expert a casa).
ResponderEliminarNo deixeu de publicar les vostres jornades, sis pi !!
Consol i Xavier