10 agosto 2009

Boston



Pues llegamos a Boston. Paseamos la primera tarde, mientras ajustábamos las piernas a las 6 horas de diferencia; mejor después de una New England Clam Chawder soup en Faneuil Hall, servida dentro de un pan. Hoy hemos recorrido el Freedom trail, la cabeza todavía sin ajustar, pero los pies, al final del trail, bien ajustaditos dentro de los zapatos. Y es que dicen que Boston es para pasearla. Seguimos el recorrido de la orilla del río Charles, en pleno domingo, corredores arriba y abajo; subimos al mirador del Prudencial, luego de vuelta por las calles de Beacon st, llegamos al Boston Commons, previa parada en Cheers. Completamos el trail hasta llegar al muelle. Para el que no lo conozca, el trail es un camino señalado en el suelo, una línea de ladrillos rojos, aunque en algunas zonas se acabaron los ladrillos y lo que hay es una raya de pintura roja . A los lados del camino sus “antigüedades”, edificios de 1660 en adelante, recuerdo de diversos episodios de su independencia, incluyendo convertir la bahía en una inmensa tetera, cabreados por el pago a los ingleses de impuestos del té. Una sospecha: volveremos como bolas si seguimos el régimen dietético-USA.

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