No hemos hecho un viaje precisamente gastronómico: normalmente no disponíamos de tiempo para hacer una buena comida, con lo que la improvisación se imponía. Así, hemos adquirido una larga experiencia en restaurantes de carretera, áreas de comida preparada de hipermercados, compra de comestibles de gasolineras, cafeterías de museos y de parques nacionales, etc. Eso sí, no hemos ido a ninguna hamburguesería. De todas formas, alguna buena comida también ha caído. Para recordar: Harbor Inn en York, Maine (más que nada por el ambiente: un precioso restaurante marinero muy refinado), el bistro chino de Chicago donde cenamos con Andrés (ambiente muy divertido y buena comida china), Morton's en Chicago (uno de los steak-house más caros de la ciudad donde entramos por error... no había para tanto), Yellowstone Mine en Gardiner, Montana (restaurante ambientado en plan mina far west, pero donde nos dieron el mejor steak del viaje), Kalaloch Lodge en Olympic Peninsula (buen pescado), Troiani en Seattle (un italiano muy agradable) y Space Needle en Seattle (más que nada por la vista panorámica, por lo demás, caro y la comida, correcta). Otro tema ha sido las dificultades para tomarse una cerveza (fuera de los bares, claro): entre encontar un sitio en que te vendieran una lata y otro para podértela tomar... (llegamos a ver cómo dos policías, en Idaho, le vaciaban a un ciudadano tres latas en la calle).
En cuanto a los hoteles, hemos estado en 19 y también la experiencia ha sido variada (pero, en general, entre correcta y muy buena). Teníamos reservados desde aquí los de las grandes ciudades y los de los parques nacionales (que nos parecía que podrían ser los sitios más complicados de resolver in situ) y, en el resto, sobre la marcha a partir de la información que podíamos obtener (de guías o de folletos) o de la impresión que nos diera el hotel en cuestión. Salvo en un par de sitios, no hemos tenido ninguna dificultad (el peor, el de las Black Hills, por coincidir nuestro día con la concentración anual de los 500.000 aficionados al coche clásico, encontramos sitio en un motel bastante horrible y francamente caro). En cuanto a los precios, teniendo en cuenta que no hemos buscado sitios de lujo, nos han parecido bastante más que razonables (podrían estar en la mitad de lo que nos podría costar un hotel equivalente por aquí). Además de hoteles urbanos, algún motel (muy bueno el German Village Inn de Columbus, Ohio: amplio, limpio, instalaciones correctas, tranquilo y céntrico... y por menos de 50 € la noche de los cuatro), hoteles de cadena (los que más nos han gustado, los Best Western: amplios, cómodos, muy cuidadas las instalaciones y buenos desayunos, a un precio más que correcto), hemos estado en alguno que se puede recordar:
- Trumbull House en Hanover, New Hampshire. Encantador Bed & Breakfast en una preciosa casa típica de Nueva Inglaterra, a las afueras de una ciudad creada alrededor de una universidad privada (bastante exclusiva, por cierto). Algo caro para los estándares del país.
- Riverside Inn en Cambridge Falls, Pennsylvania. Sensacional hotel histórico (de 1880), repleto de antigüedades (alguna de un gusto dudosillo), con un precioso jardín y buen mantenimiento. Muy animado (es el centro de vida social del pueblo)
- Calumet Inn en Pipestone, Minnesota. Otro hotel histórico, en edificio catalogado, decorado con antigüedades de aire far west. Un tanto decrépito, pero francamente interesante.
- Cedar Pass Lodge en Interior, South Dakota. Único alojamiento en el interior de las Badlands. Una cabaña cómoda en un entorno impresionante.
- Colter Bay Village en Grand Teton, Wyoming. Un complejo cerca del Jackson Lake (era un campamento de señoritas de buena familia del Este allá por los años 20) con preciosas y amplias cabañas de madera en un lugar idílico. Espléndido buffet de desayunos (con ese bacon tan crujientito...)
- Grand Hotel en Kallispell, Montana. De nuevo, un encantador hotel histórico, cómodo y muy bien conservado
- Lake Mac Donald Lodge en Glacier Park, Montana. Uno de los pocos alojamientos en el interior del parque. Es un complejo de vacaciones (hotel, cabañas y embarcadero) de los años 20. Todo en madera, aire de montaña y a la orilla del lago. Las instalaciones algo justas, pero suficientes y el entorno...
- Kalaloch Lodge en Olyimpic Penisula, Washington. Otro complejo de vacaciones histórico, frente al Pacífico, con un buen restaurante, en muy buen estado (pero con un servicio de habitaciones mejorable)
¡Ah! y entre los sitios de tomarse un café no hay que olvidar el 100% típico restaurante de carretera de New Ulm (Minesota), el Cherry Street Coffe House de Seattle y el Quinault Lake Lodge de la Olympic Peninsula.
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